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sábado, 21 de enero de 2012

Cuestiones del lenguaje en uso

Hablar del lenguaje como práctica social significa entenderlo en relación con las diferentes actividades humanas que hacen uso de él.
Ligadas a esta perspectiva de estudio, encontramos ciertas nociones que resultan fundamentales para abordar el lenguaje desde este punto de vista: el concepto de enunciación, género discursivo, oralidad y escritura, actos de habla, entre otros.

ENUNCIADO, ENUNCIADOR Y ENUNCIATARIO

Estos tres elementos constituyen todo acto de enunciación, esto es, el conjundo de condiciones que permiten la producción de un determinado mensaje. Y entre esas condiciones encontramos quién enuncia (enunciador), qué es lo que se enuncia o bien el producto concreto de enunciar (enunciado) y quién  recibe lo enunciado (enunciatario).
A veces, en las mesas de exámenes, suelo escuchar que se toma el término "enunciador" y "enunciatario" como sinónimos de "emisor" y "receptor", respectivamente, conceptos estos últimos que los chicos han aprendido ligados al conocido esquema comunicativo de Jacobson.

Sin embargo, me permito hacer una aclaración al respecto para subsanar la confusión.
En primer caso, el "enunciador" se ubica según un género discursivo elegido y su existencia se justifica dentro de ese género, por lo cual dicha ubicación es más bien ideológica (puede enmascararse o darse a conocer, etc.). Se diferencia del "emisor" en que este se trata de un sujeto empírico, concreto.
Por ejemplo, en "Yo, como Mandatario Cubano, exijo que...", el enunciador es una primera persona que, seguramente, se situará en un lugar de poder. El emisor, en tanto, es Fidel Castro.
Quizás para un alumno es díficil dar cuenta de esa diferencia, pero basta con percibir que en el caso del "emisor" este supone una sola persona y en el caso del "enunciador", este puede asumir distintas formas. Por ejemplo, María  será siempre una "emisora" concreta, la misma, pero podrá asumir distintas voces enunciadoras (como novia en una carta, como empresaria, como madre).
Lo expuesto para "emisor" y "enunciador", vale también para "receptor" y "enunciatario", en el que este último es a quién se destina el enunciado y el "receptor" el sujeto empírico que lo recibe.