martes, 1 de mayo de 2012

El tiempo lingüístico: "Hoy"

Cuántas veces fuimos caminando por la calle y vimos en un negocio inscripciones tales como "ofertas sòlo por hoy" u "hoy aquí no se fía". ¿Qué sucede con el uso de ese "hoy"? ¿A qué tiempo del calendario remite? Cuando emitimos el "hoy" lo que hacemos es situar un determinado acontecimiento que resulta ser simultáneo al momento del discurso: si por ejemplo decimos "hoy vamos a salir" se entiende que ese "hoy" se refiere al día que lo estamos profiriendo.
¿Pero qué sucede con esos cartelitos de los negocios?
No hay que tener infinitos conocimientos en lingüística para entender que aquel "hoy", en "hoy no se fía" es, en realidad, todos los días. ¿Pero por qué ocurre que un elemento lingüístico que apunta a un hecho presente trascienda ese presente discursivo?
Muy sencillo. El tema es que ese "hoy", al aislarse de un contexto discursivo, (del enunciador y el tiempo de la enunciador) pierde su carácter de signo de presente lingüistico y por lo tanto, no se identifica con ninguna fecha (puede entonces referirse a cualquier día del calendario).
¿De qué manera ese "hoy" recuperaría su función discursiva?
Esto ocurriría si el comerciante dijera "hoy, 23 de abril de 2012 no se fía". Sin embargo, al vendedor no le conviene anclarlo en un sólo día y por eso aisla el "hoy" de su contexto discursivo.
Además, convengamos que también se trata de una estrategia de cortesía: suena más cordial y menos tirana la forma "hoy no se fía" que "nunca se fía aquí". (1)


1) Estas cuestiones del lenguaje se pueden ahondar en un libro maravilloso como es "Problemas del lenguaje" (1969). Ed. Sudamericana. Y este tema puntual se puede complementar con un formidable artículo de Benveniste, El lenguaje y la experiencia humana", perteneciente al libro citado.